Hay un tipo de bizcocho en Francia que da la receta con su propio nombre: el cuatro cuartos, un cuarto de cada ingrediente. Estos modelos también son cuatro cuartos, pues consisten en cuatro paneles apaisados idénticos, que, una vez cosidos, forman las bandas diagonales.
Inspirado en una bolsa patchwork de tela, este patrón básico puede adaptarse fácilmente a técnicas de punto de media o de ganchillo, transformándose en alegre bolsa playera, cálido bolso de invierno o rutilante bolso de fiesta.
Y si le damos alas, acaba convirtiéndose en sombrero...
