Del arte de hacer el punto de aguja para faja, calceta, media, &c.
1. Para hacer este punto de aguja o de calceta, es necesario tener hilo, lana o algodón, cuya hebra sea igual y poco retorcida, y debe estar devanado. Además se necesitan cuando menos dos agujas de acero, que son unas varillitas o alambres puntiagudos por las dos extremidades, y de unas cinco pulgadas de largo. Para comenzar a hacer cualquiera pieza de este punto, se entrelaza el hilo sobre una o sobre dos de estas agujas, que se llaman vulgarmente agujas de hacer media. Véase aquí el modo.
2. Se coge la aguja con la mano derecha, y con la izquierda se tiene el hilo, sea sencillo o sea doble, y se hacen unos nudos escurridizos de la manera siguiente: se coge el hilo entre los dedos pulgar e índice de la mano izquierda, soltando una punta larga sobre el índice; después se coge esta punta, y se la vuelve por el lado de las uñas al rededor del índice y de los dos dedos siguientes; vuélvese luego a traer bajo del pulgar, y se retiene, separando los dedos que se hallarán rodeados con el lazo que se habrá formado así, debiendo todavía quedar una punta larga después del dicho lazo. En seguida se pasa con la mano derecha una aguja de hacer media por bajo de dicha punta de hilos; y después, aplicando la aguja sobre el lazo entre el dedo índice y el de en medio, se la pasará por debajo de la otra parte del lazo que va desde el dedo tercero al pulgar, y que se halla paralela a la parte que está entre el índice y dedo de en medio, cuando la aguja descansa sobre éste. En seguida se afloja el lazo, primero sacando los dedos tercero y cuarto, y después el índice, y con esto queda formado el nudo escurridizo sobre la aguja: y se va continuando de este modo hasta que haya el número suficiente de puntos, debiendo cada nudo escurridizo hacer uno. La aguja que tiene todos los puntos se llama aguja de puntos, o primera, y la que debe recibirlos, aguja de hacer media, o segunda.
Hechos los nudos escurridizos, se coge con la mano izquierda la aguja que se tenía, en la derecha, y se la vuelve de manera que lado del ovillo (opuesto al del cabo de la hebra) que antes miraba a la izquierda, esté ahora a la derecha. Luego se tomará la aguja segunda entre el pulgar e índice de la derecha, se pasará simplemente por debajo de la aguja de puntos o primera, y haciendo correr ésta con el índice de la derecha, se pondrá este nudo escurridizo sobre la segunda aguja (esto es lo que se llama empezar, y se ejecuta en todos los puntos en banda o faja). Hecho este primer punto, se pasará el hilo sobre el índice de la mano derecha bajo del dedo de en medio, y se le vuelve a pasar sobre el dedo tercero de la misma mano. Al propio tiempo se pasa la segunda aguja como en el precedente; pero cuando la segunda aguja está cruzada debajo de la primera, en lugar de empujar ésta pásese el hilo entre la especie de aspa que forman, y por detrás de la segunda aguja, es decir, del lado opuesto a la que trabaja. Pasado el hilo, el dedo índice de la izquierda empuja la punta superior de la aguja: el pulgar derecho la saca de debajo de la otra aguja y la vuelve a meter por encima: después el índice de la derecha, empujando a su turno la aguja de puntos, la hace salir del punto que se encuentra entonces sobre la otra aguja. Se toma el primer punto de una faja sin pasar el hilo, y se vuelve la obra a cada aguja de puntos de izquierda a derecha, y por lo mismo se llama una vuelta. De este modo se hacen las ligas y las fajas, por donde regularmente se empieza a aprender el punto de calceta. En una obra redonda tienen todos los puntos la misma figura; pero una faja hecha con dos agujas, produce dos especies de puntos, de los cuales los unos forman el derecho y los otros el revés. Si se quiere que por un lado o haz no haya más que una sola clase de puntos, se pone el hilo por delante de la aguja de calcetar en vez de pasarle por detrás como queda dicho: en seguida se pasa esta aguja sobre la otra, se rodea el hilo a ella, e impeliéndola o empujándola con el dedo pulgar de la mano izquierda, se la pasa con el de la derecha debajo de la aguja de puntos, la cual impelida o empujada por el índice derecho, se la saca del punto que ha pasado ya sobre la aguja de calcetar, y esto se llama calcetar o hacer del revés. Volviendo el punto, tomándole así sobre la aguja y sacando después el hilo como de ordinario, resultará el punto de nudito, el cual produce en el derecho un punto de relieve o realce. En el punto de una cara nos servimos del punto al revés para señalar la costura de la media, esto es, el medio de ella en la parte posterior o correspondiente a la pantorrilla, cuyo punto se llama así, porque efectivamente se hace una costura en las medias de telar, en aquel paraje, a causa de quedar allí partidas las que se fabrican tejiendo. Desde dicho punto, que como digo se llama punto de costura, se parte por lo general para hacer los menguados y crecidos de que vamos a hablar. Unas veces se hace este punto todo a lo largo de la media con puntos del revés, y otras se ejecuta alternando un punto de revés en una vuelta, con otro del derecho en la otra. Los puntos de nudito sirven también para hacer las puntas y los lados. Expliquemos, pues, cómo se emplean en una misma media estos tres puntos: punto unido o al derecho, punto del revés, y punto de nudito (1).
(1) Muy raras veces hay necesidad de añadir el hilo en el punto de calceta, porque no es común el que se rompa; pero como no deja de suceder, diremos que se añade cruzando las dos puntas una sobre otra, y siguiendo después la labor con estos dos cabos unidos.